jueves, 17 de mayo de 2012

DECIDI TRIUNFAR...


Les comparto estas maravillosas palabras que dijo un gran hombre que siempre estuvo motivado en alcanzar sus sueños, un hombre que hasta el final de sus días y aun despues de su muerte sigue cumpliendo sus sueños , sigue trascendiendo y dejando huella…simplemente porque un día se comprometió a triunfar, porque un día decidió triunfar. Su lema era… “Si Puedes Soñarlo, Puedes Lograrlo”.
Espero que les guste y que lo compartan con todos aquellos que al igual que nosotros que estamos leyendo este articulo hemos decidido triunfar...

“Y así después de esperar tanto, un dí­a como cualquier otro decidí­ triunfar… decidí no esperar a las oportunidades sino yo mismo buscarlas, decidí­ ver cada problema como la oportunidad de encontrar una solución, decidí­ ver cada desierto como la oportunidad de encontrar un oasis, decidí­ ver cada noche como un misterio a resolver, decidí­ ver cada dí­a como una nueva oportunidad de ser feliz.

Aquel día descubrí­ que mi único rival no eran más que mis propias debilidades, y que en éstas, está la única y mejor forma de superarnos, Aquel día dejé de temer a perder y empecé a temer a no ganar, Descubrí que no era yo el mejor y que quizás nunca lo fui, Me dejó de importar quién ganara o perdiera, ahora me importa simplemente saberme mejor que ayer.

Aprendí que lo difí­cil no es llegar a la cima, sino jamás dejar de subir. Aprendí­ que el mejor triunfo que puedo tener, es tener el derecho de llamar a alguien “Amigo”. Descubrí que el amor es más que un simple estado de enamoramiento, “el amor es una filosofía de vida”.

Aquel día dejé de ser un reflejo de mis escasos triunfos pasados y empecé a ser mi propia tenue luz de este presente. Aprendí que de nada sirve ser luz si no vas a iluminar el camino de los demás.
Aquel día decidí­ cambiar tantas cosas………. Aquel dí­a aprendí que los sueños son solamente para hacerse realidad, desde aquel día ya no duermo para descansar……… ahora simplemente duermo para soñar”

WALT DISNEY

viernes, 11 de mayo de 2012

LA GENTE QUE ME GUSTA



Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.

La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.


Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios. 


Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de sí, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio. 


Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme. La gente que tiene tacto.



Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.

A estos los llamo mis amigos.

 Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica. La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor. La gente que nunca deja de ser aniñada.


Me gusta la gente que con su energía, contagia.

Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.

Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.

Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo. La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.

La gente que lucha contra adversidades.

Me gusta la gente que busca soluciones.

Me gusta la gente que piensa y medita internamente. La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni cómo lucen. 

La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.

Me gusta la gente que tiene personalidad.

Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano, es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.

La sensibilidad, el coraje, la solidaridad, la bondad, el respeto, la tranquilidad, los valores, la alegría, la humildad, la fe, la felicidad, el tacto, la confianza, la esperanza, el agradecimiento, la sabiduría, los sueños, el arrepentimiento y el amor para los demás y propio son cosas fundamentales para llamarse GENTE.

Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mí, me doy por bien retribuido. 


MARIO BENEDETTI